Gabriela Rueda

¿Por qué niños?

Al retratar a los niños, más allá que lo que físicamente está en la foto, se puede captar la inocencia que hay en ellos; la genuinidad que transmiten.

Un niño no busca la cámara por vanidad. Sonríe sólo si tiene ganas de hacerlo, posa de acuerdo a su sentir.

 

La falta de vanidad que demuestran es lo que más me conmueve y por eso busco captarla en el papel, porque sin esa vanidad que crece en nosotros con la adultez, nos comportaríamos diferente.

La vanidad parece regir nuestras acciones y cómo nos relacionamos con los demás. Actuamos con base en el miedo a la crítica que podamos recibir, y nos apegamos a vivir de acuerdo a lo ya establecido. Considero que ésta es la causa de diversas problemáticas sociales, tales como la discriminación y la intolerancia entre religiones, naciones, culturas, colores de piel y clases sociales…

 

La acuarela es una técnica honesta. Cada pincelada queda marcada como una capa en el producto final, no esconde su proceso. A diferencia de los adultos que no siempre son congruentes en su sentir y actuar, los niños actúan de acuerdo a sus emociones, de acuerdo a sus propias “capas”.

 

Al pintar utilizo diversos tonos que pueden variar de retrato a retrato porque cada niño y su expresar es diferente. Digitalizar la imagen me da la oportunidad como artista de experimentar con la tonalidad y el fondo, sin afectar la expresión que el retrato brinda. La niñez permite transportarnos a diferentes contextos donde la imaginación y la fantasía se mezclan con la realidad. En la adultez también tendemos a hacer esto, pero la lógica siempre nos contiene.

 

El producto final que se entrega es la obra original en acuarela, una copia del archivo digital impresa y el archivo digital en PDF y JPG para facilitar el compartir la obra con sus familiares y amigos. Para más detalle haz click en la pestaña "ENTREGA".

 

Gabriela Rueda

ARTISTA Y LIC. EN DISEÑO INDUSTRIAL

*Asistencia en redacción por Marina Nava Medellín.